La correcta separación de residuos es uno de los pasos más importantes para cuidar el medio ambiente y fomentar una gestión responsable de los desechos. En Colombia, el código de colores permite que cada persona, desde su hogar o negocio, clasifique adecuadamente lo que desecha, facilitando los procesos de reciclaje y aprovechamiento. Conoce aquí cómo funciona y qué debes tener en cuenta para aportar a un entorno más limpio y sostenible.
🟦 Caneca gris: residuos aprovechables
En esta caneca se depositan los residuos que pueden tener una segunda vida a través del reciclaje. Entre ellos se encuentran:
Papel y cartón
Vidrio
Plásticos
Metales
Tetra Pak
Textiles
Estos materiales deben estar limpios y secos para garantizar su aprovechamiento.
🟩 Caneca verde: residuos orgánicos aprovechables
Aquí se disponen los residuos que pueden convertirse en abono o compost. Algunos ejemplos son:
Restos de comida
Frutas y verduras
Cáscaras
Desechos agrícolas
Granos y semillas
Separar los residuos orgánicos ayuda a reducir la cantidad de basura que llega a los rellenos sanitarios.
⚪ Caneca blanca: residuos no aprovechables
En esta categoría se incluyen los residuos que no pueden reciclarse ni compostarse, como:
Papel higiénico
Servilletas usadas
Madera contaminada
Pañales
Cartón contaminado con comida
Estos materiales deben ir a disposición final para evitar contaminación cruzada.
🌱 Reciclar es un compromiso de todos
Adoptar el código de colores es un paso sencillo que marca una gran diferencia. Separar bien desde casa permite mejorar los procesos de reciclaje, proteger los recursos naturales y disminuir el impacto ambiental. Cada acción cuenta, y tú puedes ser parte del cambio.
Si deseas más información sobre manejo de residuos, programas ambientales o rutas de recolección, ¡no dudes en consultarlo con tu empresa prestadora de servicios públicos!
🚫 Evita sanciones: la separación de residuos también es una responsabilidad ciudadana
Según la Ley 1801 de 2016, artículo 111, numeral 8, arrojar basura, llantas, escombros o residuos en el espacio público o en bienes privados de acceso público puede generar una multa tipo 4, equivalente a $786.880.
Mantener calles, parques y espacios comunitarios libres de residuos no solo evita sanciones, también contribuye a una ciudad más limpia, ordenada y saludable para todos.
